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jueves, 27 de marzo de 2008

El libro de libros

De cuando en cuando profesores y alumnos se enzarzan en pulsos absurdos sin saberse muy bien cómo. La historia comenzó a eso de las nueve de la mañana, en mitad de una clase de Producción Cinematográfica. Los alumnos se permitían dar pequeñas cabezadas mientras el profesor velaba por su sueño con una cháchara átona e insistente; al fin y al cabo era temprano para todos. La clase discurría con toda normalidad hasta que, de pronto, el arrullo de sus palabras cesó y la gente se despertó sobresaltada en medio de un estallido de silencio, encontrándose frente a frente con la mirada interrogante del profesor. Confusos y adormecidos, los alumnos no entendían por qué el profesor los miraba tan fija e insistentemente desde su estrado, no llegaban a comprender qué se requería de ellos.

Algunos intentaron desparecer tras las espaldas de sus compañeros, otros improvisaban fingiendo buscar algo en los apuntes, pero la mirada del profesor empezaba a quemarles a todos y allí nadie comprendía nada. De un momento a otro, el profesor clamó que cómo podíamos no saber la respuesta, cuando estaba claramente indicada en un libro que debíamos leernos para dentro de tres meses. Desamparados, buscando aún una pregunta, todo el mundo le dejó seguir hablando, así que su disgusto se convirtió en rabia, su rabia en frustración y la frustración en cólera, hasta que acabó desembocando en un examen para la siguiente semana del libro de marras.

Pues bien, la siguiente semana se presentaron cinco a clase. El profesor balbució que se le habían olvidado las preguntas y aplazó el examen para la próxima semana. Y la próxima semana se presentaron dos. Dos a cero.

Sin embargo, los planetas se habían alineado de parte del profesor. Si aplazaba el examen una última vez los alumnos se encontrarían con la semana santa, y ya no habría forma de posponer la lectura del libro; nos había dado un periodo de tiempo razonable para leerlo, algo maquiavélico, una jugada maestra. Nos tenía bien cogidos por los huevos, sí.

El libro en cuestión era “El Productor Cinematográfico” de José G. Jacoste. Es uno de esos libros que podrían venderse con el apelativo de “manual”, puesto que está escrito con la misma calidad literaria que las instrucciones de una cámara digital o un robot de cocina. Como muchas especies, que tratan de avisar a los posibles comensales de su toxicidad con colores llamativos y chillones, el color naranja de las tapas es un aviso para incautos: ladrillo, y de los gordos.

Formalmente es un ensayo vanguardista de primer orden, en el que toda concesión a una lectura fluida se ha esfumado a favor de la corrección terminológica, a pesar de que sean términos que en principio no tendrían por qué ser excluyentes. Es de agradecer que el autor haya decidido llevar sus planteamientos hasta límites experimentales, consiguiendo deleitarnos con frases de hasta once renglones que sólo pueden explicarse desde el prisma de la superación personal.

Otro rasgo novedoso de autoría es el del narrador único en plural. El aludir constantemente a un “nosotros” cuando se supone que hay un único autor nos hace imaginarnos al profesor Jacoste sentado en la oscuridad frente a una Olivetti bebiendo de un vaso de bourbon, rumiando los sinsabores de una vida dedicada a la producción y consultándole a Napoleón su opinión sobre los últimos párrafos.

En cuanto al contenido, el libro abre con la afirmación de que el cine es un medio de comunicación. Sólo después de habernos maravillado con sus dotes de fino observador se permite el autor pasar a los siguientes párrafos. El libro, qué digo el libro, la obra de arte continúa entre menciones a lo apuntado dos líneas más arriba e introducciones a las dos posteriores, consiguiendo el ritmo de lectura adecuado para que el lector compruebe las virtudes voladoras del formato.

Por si fuera poco esta cumbre de la literatura didáctica contiene una inmensa capacidad de evocación y es capaz de devolvernos, verbigracia, a una época en la que el videocasete dominaba el mundo y “el DVD se convertirá, en un futuro próximo, en el soporte exclusivo”. Pero es que además es una obra con recorrido, que envejecerá con dignidad, como los buenos vinos, y en pocos años las partes dedicadas al tratamiento del negativo de las películas pasarán a arrancarnos lágrimas de nostalgia. Mención especial merece la parte dedicada a Inter¿qué? En definitiva, se nota el mimo con el que han preparado esta concienzuda “segunda versión revisada”, de 2004.

Para ser justo con el libro diré que en realidad el autor fue nominado a los Premios Goya como mejor ayudante de producción en 1988, así que entiende un rato del tema, pero es una lástima que haya plasmado todo su conocimiento de una forma tan fría y desesperantemente formal. Con la cantidad de anécdotas que le hubiesen servido para ilustrar su libro y se las ha guardado todas, a pesar de que él más que nadie debe saber que todo entra mejor con una buena historia. Si le ven, invítenle a unas cervezas y tírenle de la lengua pero, por Dios, aléjense de su libro. Para una tercera edición yo sugeriría que se vendiese escrito a boli y sujeto por un clip, porque esto no es un libro, son apuntes.

El 26 de Marzo de 2008 el profesor de Producción Cinematográfica, apodado en ciertos círculos Milhouse, consiguió por fin realizar su examen sobre el libro “El Productor Cinematográfico”. Concurrieron al examen un cuarenta por ciento de los matriculados, y de las cuatro preguntas que hizo, sólo media requería haber leído el libro. A día de hoy, aún no se sabe si el examen era evaluable o no pero, por los comentarios de los alumnos a la salida, más les vale que no. Más nos vale. Joder. El profesor le había dado la vuelta al marcador.

domingo, 3 de febrero de 2008

A dios rogando...


No te irrites a causa de los impíos ni envidies a los que cometen injusticias; porque pronto se marchitan, como la hierba; pronto se secan, como el verdor del pasto. Encomienda al Señor tu camino;confía en él, y él actuará. Hará que tu justicia resplandezca como el alba; tu justa causa, como el sol de mediodía. Guarda silencio ante el Señor, y espera en él con paciencia; no te irrites ante el éxito de otros, de los que maquinan planes malvados. Refrena tu enojo, abandona la ira; no te irrites, pues esto conduce al mal. Porque los impíos serán exterminados, pero los que esperan en el Señor heredarán la tierra.
Salmo 37:1-9


Esto viene a corroborar que si confiaran en la justicia divina ya hace mucho tiempo se habrían callado.

martes, 15 de enero de 2008

Democracia Nacional, esos cachondos

Supongo que ya se habrán enterado de la manifestación prohibida en Madrid. Un grupo de derecha extrema, de esos a los que el PP les parece un peligroso grupo anarquista, pretendía convocar una protesta contra el aumento de la delincuencia en esta nuestra comunidad causada, según su fino análisis, por la inmigración a la región. La convocatoria presenta una situación apocalíptica que "comienza a ser invivible", "porque no sólo las calles son inseguras, ya ni en el interior de nuestros hogares estamos seguros". Pero el gran problema no es el aumento de la delincuencia, es que en eso también nos comen el terreno los extranjeros:

Porque cada vez en más barrios la única ley que rige es la ley de los delincuentes, la gran mayoría para colmo, venidos de fuera.

Porque para delinquir ya nos bastamos los nacidos aquí, que además conservamos una cierta tradición. ¿Qué es eso de que te entren en el chalé una banda de rumanos a los que apenas se les entiende? ¿Dónde queda el trato humano con el cliente? ¿Cómo vas a distinguir a un negro que te quiere atracar en un callejón oscuro? Nada que ver con el navajazo a cargo de un quinqui que habla una jerga incomprensible, sí, pero español.

Más adelante tienen un apunte de sensatez

Porque si no teníamos bastante con las bandas callejeras locales ahora tenemos que aguantar a los Latin Kings, Ñetas, Trinitarios y a toda esa escoria venida de lejanas tierras.

que, por supuesto, fue convenientemente aprovechado por los medios para descalificar a DN sacando de contexto la parte "escoria venida de lejanas tierras" y adornándola con un "barrer" que no he encontrado en todo el texto. Claro, esas bandas son la crema de la intelectualidad, se merecen un respeto. Sin embargo, tranquilos, que lo contrarrestan rápidamente con un párrafo delirante, seguramente escrito bajo la acción de algún estupefaciente:

Porque nos dijeron que eran necesarios debido a la baja natalidad pero sus clínicas de muerte y trituradoras de carne humana no han dejado de segar la vida de nuestros compatriotas.

Se me escapa qué se esconde tras metáforas tan bellas, "clínicas de muerte" y "trituradoras de carne humana", probablemente dignas de Palahniuk. Eso por no mencionar el preciosista cartel con el que ilustran el comunicado y alegran algunos puntos escogidos de la ciudad, que incluye, entre un hispano con una pistola, un gitano con una faca, un cabeza rapada yonqui y un negro (así, sin estar cometiendo en apariencia más delito que existir), a un camello. O para ser más exactos, un tipo con cabeza de camello. Impagable.

Hasta aquí todo "normal". El asunto no me habría llamado la atención de no haber respondido a la prohibición por parte de la Delegación del Gobierno con otro comunicado en el que se quitan el velo y muestran que no son más que una panda de cachondos, unos bromistas con cierto gusto por la excentricidad. Tras mucho marear la perdiz con que si derecho manifestarse, que no son violentos y demás blablablá, al final dan rienda suelta a su sentido del humor:

Con sorpresa también respondemos a la polémica creada por nuestro comunicado a la prensa, lamentando haber llamado “escoria” a las bandas de Latin kings, Ñetas, Maras, Salvatruchas, Trinitarios…etc. que operan en nuestro país, a partir de ahora y en futuras convocatorias a fin de conseguir el visto bueno y la tutela de los medios de izquierdas y del gobierno que dirigen este país nos dirigiremos a estos individuos con más respeto a fin de no ofenderles…quizás la fórmula de “señores delincuentes” “sus señorías traficantes” “ Su usía violador pandillero” resulte más políticamente correcta y a gusto de todos.

Y por último ya que la prensa analiza minuciosamente nuestro cartel debería haberse dado cuenta que en el diseño, entre los delincuentes, los hay de todas las razas y aspectos por lo que no puede catalogarse de racista de ninguna manera. Simplemente hemos querido representar de la forma menos dramática posible un antes y un después de nuestra capital.

Fabuloso. Atraído por las luces cual insecto he empezado a vagar por la web de sus fachas mercedes y sus racistas excelencias para corroborar mi teoría: no son un partido facha, sino una caricatura de ídem. Por todo el sitio hay pruebas -apuesto a que los foros son de traca-, siendo mi favorita las encuestas de la barra derecha. Todas imaginativas y con unas opciones súper ingeniosas; pero mi favorita es ésa en la que preguntan por el autor del 11-M y un 44.52% responde que "La CIA y el Mossad israelí".

Unos excéntricos y unos cachondos.

lunes, 24 de diciembre de 2007

Carrefour les desea feliz Navidad

Desde el advenimiento de la Democracia los vecinos de Hortaleza vienen realizando su propia Cabalgata de Reyes. Se reúnen distintas asociaciones, deciden el tema de cada carroza, la diseñan, presentan un presupuesto a la Junta de Distrito, reciben el dinero y ponen en marcha el plan. Por fin, la noche del cinco de enero se disfrazan y recorren todo el distrito repartiendo caramelos e ilusión. No es la cabalgata más espectacular, pero es una actividad bonita en la que se implican gentes de todo el barrio, de forma altruista, para disfrute de los más pequeños. Este año no.

La nueva concejal de Hortaleza, Elena Sánchez Gallar, hasta las elecciones de mayo responsable de Ciudad Lineal, ha decidido como su primera acción en el cargo privatizar el evento en base a dos argumentos: la seguridad y la excelencia. El primero es absurdo y apenas se mantiene en pie, pues en veinte años nadie recuerda incidente alguno digno de mencionarse ni durante la cabalgata ni durante su preparación; y en todo caso siempre se puede buscar alguna fórmula para mejorar la seguridad dentro del sistema tradicional. El segundo resulta un insulto a la gente que ha trabajado en las carrozas a lo largo de todo este tiempo, diciéndoles que sus creaciones son una basura, por más que confesó no haber acudido nunca a la celebración. Os merecéis algo mejor, os guste o no (hacia el minuto 8:30).

La organización se ha abierto a concurso público. Curiosamente, sólo se ha presentado una empresa, Yeiyeba SL, que se ha llevado el encargo y 70.000 euros. Más de lo que han dado jamás como subvenciones a los vecinos, claro, así ya podrán montarse una cabalgata mejor. Sin embargo, no es sólo dinero que va a mayor lucro de dicha empresa, es también dinero que deja de circular por el barrio. Hasta ahora las asociaciones construían sus carrozas comprando listones al carpintero de la esquina, papeles a la papelería de enfrente, pinturas en aquel taller... todos estos pequeños comercios dejan de benerficiarse con la actividad.

Por supuesto, más allá del interés económico, está la implicación de la gente que se reúne y trabaja para un proyecto común, estrechando lazos entre vecinos. Cientos de personas que colaboraban a lo largo de un mes y conseguían sacar adelante un tinglado de estas proporciones. Es preferible que el tipo de ahí al lado siga siendo un extraño. Y los niños, ¿es que nadie va a pensar en los niños? A todos esos chavales que elegían el tema de la carroza, que se pasaban diciembre haciendo manualidades, que se construían un disfraz, ¿qué les queda? Todavía les dejan subirse a las carrozas (patrocinadas) a lanzar caramelos, pero la ilusión no es la misma.

Para rematar, el tradicional recorrido por todos los barrios del ditrito es sustituido por el "del distrito en expansión, adonde llega el metro y el autobús", según la concejal. Es decir, en torno a la zona bonita, la del centro comercial en el acabará (esta vez, por cierto, sin los fuegos artificiales de toda la vida), y obviando esos guetos de la UVA, Santa María, San Lorenzo. No nos vayan a estropear la foto.

Todo esto ha llevado a que las asociaciones que hasta ahora se encargaban de la cabalgata se movilicen en contra de esta privatización. Enviaron una carta a la ínclita y ya se han hecho eco del asunto varios medios de comunicación. Ahora andan recogiendo firmas para presentar ante la Junta de Distrito, aunque sin muchas esperanzas en poder cambiar algo. El debate interno se divide entre los que quieren seguir participando en lo poco que todavía les dejan y los que se niegan rotundamente a entrar en el juego y proponen acciones de boicot. Yo, desde luego, me alinearía con esta senda kamikaze: haría propaganda en el barrio para disuadir a los vecinos de acercarse al desfile; aseguraría a la organización que acudiríamos a subirnos en las carrozas y luego les dejaría plantados o sacaría pancartas de protesta desde las alturas o lanzaría pasquines junto a los caramelos; o me plantaría en medio del recorrido para hacer visible la protesta. Tratar, en fin, de conservar algo de dignidad.

Leyendo el título alguien podría haber pensado que iba a empezar a despotricar contra estas felices fiestas por el cariz consumista que han ido adquiriendo. Nada más lejos de mi intención. Como dice el imprescindible Rafael Reig, lo bueno de estas fechas no es aproximarnos a Dios, sino que "está en las comilonas y las borracherías bien acompañado" y en el recuerdo de las alegrías infantiles, añado. Vacaciones, gente nueva en casa, dulces, regalos, películas de dibujos, banquetes pantagruélicos y algún sorbito de champán. Pero, más allá de todas las cosas materiales, se percibía también un ambiente más relajado, alegre, cercano. Los problemas de todo el año quedaban en un segundo plano en pos de la concordia familiar, de una atmósfera de inocencia para los niños.

Eso es lo que han arrebatado a los vecinos de Hortaleza, la posibilidad de unirse al psicópata del piso de arriba que arrastra muebles los domingos por la mañana y a la desalmada que fríe sardinas en el balcón cuando terminas de tender la ropa y al cerdo que deja la basura chorreante en mitad del descansillo y al desgraciado que no centra su coche en la plaza de aparcamiento obligándote a hacer el doble de las maniobras necesarias. Unirse todos, olvidando los roces del día a día, para sacar adelante un proyecto cargado de ilusión que haga felices a los más pequeños y, aunque sea un espejismo de apenas unos días, también a los mayores.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Os odio, os odio tantísimo...

¿Nunca han sentido odio irracional hacia algo? Yo sí, yo lo siento hacia

EL KIWI



No, no es un cojón con patas, es la mascota nacional de Nueva de Zelanda. Los zoólogos lo consideran un ave, por aproximación, pero tampoco crean que les gusta demasiado que saquen el tema. Analicemos someramente su fisonomía:

Un redondel gordo para el tronco y otro redondel más chico para la cabeza, ahí, innovando, un par de patas porque la mayoría de bichos vienen con alguna de serie, que en su momento se pensó en otros par de redondeles, un pico esmirriado y un par de alas como por compromiso, porque ya le habían puesto el pico y les sabía mal dejarlo sin alas, pero lo que es servirle para volar, nanay de la China.

Vamos, que tampoco se rompieron la cabeza para hacerlo. Más bien pareciera que, cuando terminaron de montar todas las especies, tuvieran un momento IKEA, se encontraran con que les sobraban unas cuantas piezas y decidieran que sí, que de ahí todavía se sacaban un pollo.

Obviamente, a la luz de la soluciones de diseño que se tomaron, cualquiera piensa que eso que contaba el tal Darwin era un camelo de los gordos, y ahora los creacionistas están convencidos de que tienen razón. Aún recuerdo cómo pude ver a un predicador exhibiendo uno de ellos en una vitrina, en medio de una conferencia, mientras le espetaba a los fieles:

-Si las especies evolucionan gracias a la ley del más fuerte y la mutación más útil, entonces, ¿¡Cómo demonios explican ESTO!?

Los murmullos de estupefacción se extendían por toda la sala, los hombres fruncían el ceño ante tal abominación, las mujeres gritaban y se desmayaban de la impresión, un par de personas cedieron a la histeria y huyeron desesperadas, proclamando la llegada del apocalipsis. Al fondo, una niña ocultaba su carita entre los bucles dorados de su pelo, coronados por un enorme lacito rosa, mientras se preguntaba entre sollozos:

-¿Por qué nos odia tanto nuestro Dios?

No se apiaden de los kiwis. Háganlo por ella. Háganlo por Shiny McCorky, quien perdió a su padre y sus cinco madres, tres de ellas hermanas también, a manos de dos kiwis pandilleros cuando iban camino de la Iglesia. Tras un duro día de trabajo en la granja, la familia McCorky se cruzó con los dos ovíparos que, poseídos por la drogaína, confundieron los restos de paja en la honrada ropa de los McCorky con deliciosos gusanillos y la emprendieron a picotazos con la familia entera. Ninguno de los McCorky pudo defenderse, fascinados ante la repugnante fisonomía de los dos amagos de ave. De sus cuerpos sólo se encontró una llave y los cinturones de castidad de las señoras McCorky. Gente buena y trabajadora que no merecía tal fin.


Háganlo por los McCorky. Háganlo por la joven Shiny McCorky, para que no pierda su fe y no abrace la prostitución. Háganlo por todos los McCorkys y todas las Shiny McCorky del mundo. Observen su mirada, ese abismo existencial, ese destello de maldad en lo más profundo de su ser y no lo duden: si alguna vez ven uno, piensen que su orondo cuerpo es una invitación a calzarse las Predator, empuñar el hierro del 15 o la pala de pelotari y deleitarse observándolos trazar una parábola en el aire. Señores de Greenpeace: no jueguen a ser Dios con los kiwis. Señores zoófilos: caben en una mano, no les digo ná.

A por ellos.

lunes, 15 de octubre de 2007

Todos somos gilipollas

Ejercicio práctico: coja el lector el siguiente texto de la entrevista realizada ayer en El País al tipo ése de las fotos de anoréxicas y cambie la palabra "anorexia" y derivados por "gilipollez" y derivados. ¿Observa alguna diferencia?

Porque en el fondo, una campaña en contra de la anorexia es una campaña dirigida a todos. Cada individuo es anoréxico en alguna parte. Todos sufrimos de anorexia de alguna forma. Por eso necesitamos cada vez más de vestidos, de camisas, de tacones, de pintura para los labios. Necesitamos de un coche grande, de una casa en un lugar y en otro. Todo eso es anorexia. Tenemos anorexia en las relaciones con nuestros cuerpos, pero también hacia los demás. Tenemos anorexia hacia nuestro trabajo y nuestra condición humana. Cada persona es anoréxica a su manera. Por eso la campaña tuvo tanto éxito.

Para profundizar: pruebe a sustituir ahora con las palabras "indigentes", "ateísmo", "recursividad", "elegancia". También puede cambiar aleatoriamente "en contra" por "a favor". ¿Cómo afecta al significado del texto? Proponga otras cinco palabras sustitutas de "anorexia".

jueves, 4 de octubre de 2007

Furibunda diatriba

Mi primer pensamiento al ver esto fue "¡cómo se atreven!". El segundo fue "¡hijosdeputa!". Para el tercero conseguí elaborar un "¡cómo se atreven estos hijos de puta!". Afortunadamente conseguí escapar del bucle en el que parecía a punto de quedar atrapado y reaccioné: como Pinky se entere de esto...

Pues me van a oír. Vaya si me van a oír. No se puede andar ridiculizando los símbolos sagrados de la gente y pretender salir impune. ¡Hidrocarburos! ¡Especie de logaritmos! ¿No les basta con apropiarse la bandera y el himno? No, ahora van a por el rock. ¡Ectoplasmas! ¿Cómo osan pervertir el mensaje original de una canción hasta el punto de causar asco? No había visto un caso igual desde que la Iglesia transformó el mensaje de paz y amor de un hippie en sanguinaria represión.

Encima lo hacen con mentiras. Ya estamos acostumbrados a las tergiversaciones de estos "pensadores", pero aquí caen en la mentira plana.

HO ha conseguido que Pink Floyd adapte su famosa canción de "Another brick in the wall" para apoyar la campaña contra Educación para la Ciudadanía. El famoso grupo de rock inglés apuesta por la libertad de educación en España.

Seguro que los miembros dispersos de Pink Floyd andan muy preocupados por que se deje de enseñar religión en la escuela pública española. Por supuesto, Hazte Oír no puede admitir que ese montaje lo ha hecho un friki sin escrúpulos en la intimidad de su habitación, así que diparata hasta asegurar que han sido los británicos los que han pensado subtítulos tan graciosos como "ZP, tú simplemente eres un error de este país". Algo que, directamente, puede salirse de la Ley de Propiedad Intelectual, que en su artículo 14 sobre contenido y características del derecho moral asegura:

Corresponden al autor los siguientes derechos irrenunciables e inalienables:

4. Exigir el respeto a la integridad de la obra e impedir cualquier deformación, modificación, alteración o atentado contra ella que suponga perjuicio a sus legítimos intereses o menoscabo a su reputación.

Para completar a la visión irónica del asunto, éstos que ahora ven con buenos ojos los cantos contra el adoctrinamiento de Pink Floyd son los mismos que hace treinta años se echaban las manos a la cabeza. Valga el testimonio de un forero de HazteOrín:

En su momento [¿1979?] no estuve de acuerdo con la letra de dicha canción, porque consideraba que desautorizaba la labor de los maestros. Pero lo que realmente desautorizaba esta canción era el control por parte del Estado de la moral y del pensamiento de los ciudadanos. Que es lo que pretende nuestro Gobierno, como todos sabemos.

Porque algunos sí que necesitan educación. No son más que otro ladrillo en el muro.